- Publicidad -
La bebida es mala consejera, pero cuando se toma conjuntamente con drogas, el resultado es catastrófico, sino que lo diga la pareja del sujeto que a las seis de la madrugada de este luminoso domingo, obnubilado por la ingesta y caminando tambaleando se dedicó a tratar de prender fuego la casilla donde vive junto a su pareja y un hijo de ambos, poco le importó que dentro se encontrase su familia.

La mujer denunció que previo a la borrachera, el sujeto le había pegado y producido un corte en un brazo con un cuchillo. La Policía se llevó al sujeto y ahora está durmiendo la mona en la Alcaidía.
- Publicidad -

- Publicidad -














