El juez de Garantías, a pedido de la fiscal Josefina Penón, dictó este domingo 30 días de prisión preventiva para los padres de la adolescente con discapacidad que fue encontrada muerta el jueves dentro de su vivienda familiar, en el marco de la investigación por el presunto delito de abandono de persona seguido de muerte.
La decisión fue aprobada luego de que ambos fueran citados a declarar el sábado, tras permanecer detenidos desde el momento en que fue encontrado el cuerpo de su hija en una casa del barrio 58 Viviendas de Federación. Según la fiscalía, la medida busca avanzar con las distintas indagatorias y evitar el entorpecimiento de la investigación, que aún se encuentra en etapa preliminar.
Según la información judicial, la madre permanece internada en el Hospital San José bajo tratamiento y custodia policial, debido a que desde enero se encontraba recibiendo atención por brotes psicóticos con seguimiento de profesionales de salud mental.
La adolescente de 15 años con discapacidades física y motriz que la hacían dependiente de terceros fue hallada sin vida en el interior de su casa. Inicialmente, por el estado de descomposición, se estimó que el deceso podía haber ocurrido días antes del descubrimiento.
Sin embargo, un informe preliminar forense indica algo aún más estremecedor: el cuerpo habría estado sin vida dentro de la vivienda durante al menos un mes antes de ser encontrado. El médico forense de Concordia, que realizó la primera evaluación, concluyó que el avanzado estado de los restos complica precisar causas concretas sin estudios más detallados, por lo que se dispuso el traslado al Cuerpo Médico Forense de Paraná para un análisis óseo más exhaustivo.
La causa fue caratulada “Abandono de persona seguido de muerte”, agravado por el vínculo, una figura penal que contempla penas de cumplimiento efectivo y que, de confirmarse las pruebas y las responsabilidades, podría derivar en condenas significativas.
Testimonios recabados en la investigación apuntan a una situación de desidia extrema en el entorno familiar. Vecinos relataron que, mientras el cuerpo de la joven permanecía dentro de la vivienda, la madre continuaba con su rutina diaria, y el padre —quien, según versiones, habría estado saliendo y entrando al domicilio en los días previos— no habría alertado a las autoridades.
En el mismo domicilio también vivía un hermano menor de la víctima. La fiscalía continúa tomando declaraciones de vecinos y testigos para reconstruir las últimas semanas de vida de la adolescente y el grado de responsabilidad de cada uno de sus padres.













