POR EL PERIODISTA MARIO YRIGOY
Ruiz Orrico tiene fuertes lazos con la justicia, porque la vocal de la Cámara de Casación Penal de Concordia, Evangelina Bruzzo, es su esposa, ¿eso podría beneficiarlo?, esa es la duda y el fuerte cuestionamiento de los familiares de las víctimas, y creo que cualquier hijo de vecino pediría razonablemente que saquen la causa de Concordia.
Vale citar que el exfuncionario del gobernador Rogelio Frigerio, permanece en libertad bajo medidas cautelares, ya que la sentencia aún no está firme.
A casi dos años del trágico accidente que se produjo en la ruta provincial 39, los familiares de las víctimas se hacen escuchar nuevamente y en este sentido, Lorena Dubini, madre de Brian y Axel Izaguirre, dos de los cuatro jóvenes fallecidos en el choque ocurrido el 20 de junio de 2024, hizo pública una carta abierta en la que reclama que la condena contra el responsable, el exfuncionario provincial Juan Ruiz Orrico, se mantenga firme y sin reducciones.
EL DOLOR DE LOS FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS
En referencia a la audiencia que se celebrará el próximo jueves 21 de mayo en la Cámara de Casación Penal de Concordia, Dubini expresó: “Hoy, 13 de mayo de 2026, seguimos esperando. Todo es vergonzoso en estas épocas, porque quienes enterramos a nuestros hijos por responsabilidad probada y condenada seguimos pidiendo justicia efectiva”.
Más adelante, en su carta, Dubini cuestiona el sistema judicial y denuncia que las familias de las víctimas viven una “cadena perpetua” mientras el condenado busca beneficios: “Libertad para un homicida y cadena perpetua para las familias. Cuánto más tenemos que esperar, por qué el castigo es hacia nosotros?”.
FUERTES LAZOS Y LA DESCONFIANZA
Convengamos que Ruiz Orrico tiene fuertes lazos con la justicia ya que la vocal de la Cámara de Casación Penal de Concordia, Evangelina Bruzzo, es su esposa, eso podría beneficiarlo, esa es la duda de los familiares de las víctimas que no es para nada descabellado lo que plantean porque, aunque la Dra. Evangelina Bruzzo (Jueza de la Cámara de Casación Concordia) se excuse en la causa, en el ámbito laboral, la Dra. Bruzzo está en constante y permanente comunicación con los demás jueces que tendrán la definición entre sus manos. Es más que seguro que la Dra. Bruzzo ya les habrá recontra comentado el caso, los jueces de Casación ya lo deben tener archiconocido al caso por boca de la misma Dra. Bruzzo desde que sucedió el accidente, entonces, la pregunta del millón es: ¿no influirá eso en la decisión de los jueces?, ¿no habrá alguna contemplación con su compañera de trabajo, siendo que su marido (Ruiz Orrico) fue condenado por la muerte de los jóvenes cuando iban a trabajar?, son preguntas muy difíciles de responde. No obstante, consideramos que los jueces resuelven y aplican la ley con el código procesal penal en la mano, confiamos en que tiene que ser y que es así.
CASACIÓN TIENE LA PALABRA
La audiencia del 21 de mayo será determinante: Casación deberá resolver si confirma la condena, introduce modificaciones o hace lugar a los planteos de la defensa. Para los familiares, se trata de un momento decisivo en su lucha por la verdad y justicia. Justamente los jueces analizarán el recurso presentado por la defensa de Ruiz Orrico, integrada por los abogados Félix Pérez y Leandro Monje, que busca reducir la pena de cinco años y ocho meses de prisión efectiva, además de nueve años de inhabilitación para conducir, dictada por el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Concepción del Uruguay.
EL HECHO

Vale recordar que el hecho ocurrido en el kilómetro 223 de la ruta 39, se cobró la vida de Leonardo Almada, Axel Rossi y los hermanos Lucas y Brian Izaguirre, quienes se dirigían a su lugar de trabajo. En la sentencia de primera instancia, el juez Darío Crespo consideró a Ruiz Orrico como “único y exclusivo responsable” del choque, destacando como agravantes el resultado positivo de alcoholemia y la cantidad de víctimas fatales.
La carta de la mamá

Otro año que se va, uno nuevo que va a llegar indefectiblemente, la vida nos sigue empujando, y voy flotando un poco contra mi voluntad, como un camalote en el río que se deja llevar.
Me levanto, sí. Respiro, creo que sí. Sigo, a veces.
Lloro, mucho. Grito, poco. Me río, casi nada. Siento culpa, mucha. Tengo justicia, NO. Camino, imploro, ruego, y no la encuentro.
Mis hijos siguen esperando justicia, una justicia que no llega, que se burla del dolor y que apaña a un asesino, Juan Ruiz Orrico. Un asesino que pasea por lugares públicos sin vergüenza, sin pudor y sin condena.
¿Cómo mide el tiempo la justicia? ¿Y la injusticia? ¿Pueden las condenas, cuando llegan, determinar un tiempo de cumplimiento de la “pena”, qué tiempo cumplirá mi pena?
Cachetada tras cachetada, los ignorados, los excluidos de la justicia, los caídos de la mirada del Poder Judicial, estamos obligados a poner la otra mejilla, me pregunto por qué. Por no pertenecer, por no complacer, por no bajar la mirada y desafiar al poder. Pero sin intención, esta lucha me encontró, no debería ser mía. Se rasgan las vestiduras hablando de transparencia, de honor, de ética y son eso, palabras, bla bla bla… mientras tanto fingimos vivir, existimos nada más.
Esperando en la esperanza vana que alguna consecuencia tendrá JUAN RUIZ ORRICO, por haber salido alcoholizado a la ruta en un auto oficial, un feriado, excediendo los límites de velocidad y asesinar a cuatro jóvenes que iban a trabajar. Porque hay que aclarar que las victimas iban a trabajar, porque cuando sos pobre tenés que justificar todo…
Cuando sos funcionario, con poder, con influencias y amistades, vínculos políticos en todos los sectores, hasta entre los que nos abrazan, no tenés que dar cuentas de nada.
No me lo imagino, es la realidad.
Mientras ustedes brinden por un año mejor, mientras ORRICO coma una opípara cena, brinde con espumantes y música, en familia y mirándolos a los ojos, porque la vergüenza nunca habita en los culpables, mis hijos no están, sus amigos tampoco, yo no estoy y la JUSTICIA MENOS.
Me arde el pecho con un fuego imposible de apagar, nunca voy a bajar la voz, no voy a agachar la cabeza ni bajar la mirada: exijo hoy y siempre JUSTICIA.
La justicia sin ética es solo una máscara. Cuando no recordamos lo que nos pasa, nos puede suceder la misma cosa.
Son esas mismas cosas que nos marginan, nos matan la memoria, nos queman las ideas, nos quitan las palabras…
…Nos queman las palabras, nos silencian, y la voz de la gente se oirá siempre.
Inútil es matar, la muerte prueba que la vida existe… Quien quiera oír que oiga.
Lorena Dubini
Sobreviviente y orgullosa mamá de Brian y Lucas Izaguirre, asesinados por JUAN RUIZ ORRICO el 20/06/24.














