A raíz de una inquietud planteada por lectores de estas páginas, señalan que cuando caminan por la vereda de una entidad bancaria en pleno centro de Concordia, son obligados a bajar a la calle por efectivos que custodian el camión portacaudales cuando bajan con las bolsas de dinero. Los transeúntes rezongan porque “es algo arbitrarios de la custodia, no hay ninguna ley que les permita tomar esas atribuciones”, sostuvieron algunos consultados entrevistados.
Al ser consultado por este tema, el abogado penalista Osvaldo Sarli, expresó tajantemente ante cronistas de El Sol-Tele5 que: “no existe ninguna disposición que restringe la libertad de circulación de las personas” con lo cual “la libertad de circulación es garantía constitucional y requiere en todo caso una autorización judicial, pero la policía por sí misma no puede decretar qué personas pueden o no circular por determinados lugares” de manera que “si un policía impide la libre circulación a una persona por la vereda tiene toda la apariencia de un abuso policial simplemente como tantos otros que ya conocemos los que actuamos en el fuero penal”, advirtió el letrado.
Posteriormente, el Dr. Sarli explicó que: “en el caso de la manipulación de bolsas con dinero en efectivo, eso no les permite, no los autoriza a que obliguen a la gente a caminar por la calle exponiéndola al tránsito. De ninguna manera, ellos (los uniformados) tienen todas las facultades de custodiar lo que están transportando que serían los valores, pero no pueden restringir la circulación de las personas qué pasa, y si alguien dice quiero pasar igual por la vereda, lo que va a pasar es que probablemente sean compulsivamente impedidos de circular y si la persona hace alguna resistencia lo van a detener y le van a atribuir un delito que se llama desobediencia como si los particulares le debiéramos obediencia y que ellos tienen facultades. Pero tienen facultades solo cuando se trata procedimientos legales, no de arbitrariedades como impedir la circulación de una persona”, espetó finalmente el letrado.







