El líder de Cambia San Luis, Claudio Poggi, puso fin en las urnas a la dinastía que gobernó durante 40 años la provincia. Supo interpretar las señales del electorado y ensayó una jugada con otras fuerzas políticas.
Muchos vieron una sorpresa, un batacazo en el triunfo del líder de Cambia San Luis, Claudio Poggi, sobre el peronismo local de los hegemónicos hermanos Rodríguez Saá. Adolfo, hoy de 75 años, y Alberto, de 73, se repartieron el poder provincial desde 1983 hasta acá, salvo con un corto período entre 2011 y 2015 cuando el propio Poggi fue gobernador y delegado elegido por los hermanos. Sin embargo, las encuestas y pronósticos daban una posible victoria opositora y el eclipse de la larga era Rodríguez Saa. Fue así nomás.
Hay varios condimentos y hechos recientes en la vida política puntana que jugaron este escenario. El deterioro notorio en la situación social y económica de la provincia (un modelo exitoso que brilló particularmente en los 90 y fue el ejemplo distinto en el país) y la pelea entre los propios hermanos Rodríguez Saá. En 2021 el gobernador Alberto echó del Partido Justicialista a Adolfo, actual senador nacional. Muchos creían que era algo pasajero, un “acting”, pero a medida que se acercaban las nuevas elecciones 2023 quedó claro que la enemistad iba en serio.
Un recurso desesperado para aferrarse al poder hizo que Alberto volviera a decretar la polémica Ley de Lemas, intentando saturar con muchos acoples y colectoras para su candidato, Jorge “Gato” Fernández, otro funcionario de confianza con varios cargos en su gestión. Pero la jugada fue un boomerang, y la oposición con Poggi a la cabeza, se aglutinó en el lema Cambia San Luis. Ahí recalaron peronistas, radicales, hombre del PRO, libertarios, demócratas y de Libres del Sur.
La desmesura de la cantidad de listas y candidatos complicó a los electores que entraban al cuarto oscuro, porque se encontraban con mesas tapizadas de boletas, y también hizo un recuento lento. A las 22 horas solo se había escrutado en 10% del padrón. Sin embargo, los datos propios adelantaban un triunfo claro en la capital San Luis, en Villa Mercedes, en la Punta y en otras localidades claves de la provincia. Los números finales decretaron que Cambia San Luis obtuvo el 53,25% contra el 45,79% de la oficialista Unión por San Luis.









