En nuestra edición de la víspera publicamos el testimonio de una madre desesperada que pide ayuda para que internen a su hijo que está sumido en las adicciones. En esta edición mostramos un testimonio ejemplo para quienes padecen el infierno de las adicciones. Se trata de Maximiliano, contó ante estas páginas que encontró a Dios y le cambió la vida de drogas y alcohol.
En diálogo con cronistas de cableinformación, Maximiliano Cesar contó que buscó ayuda en Dios porque estaba desesperado. “Yo andaba perdido en las drogas y en alcohol, yo estaba desesperado y así no podía seguir viviendo, pero un día Dios tocó mi corazón y me hizo nueva persona, Dios me sacó de mi mala vida de adicciones y la verdad es que ahora gracias a Dios me siento maravilloso, porque siento las bendiciones de Señor todos los días en mi vida”, contó con algarabía por haber cambiado si vida.
Posteriormente, Maximiliano recordó los malos momentos que pasó cuando consumía: “yo dormía acá en un banco de la plaza 25 de Mayo tapado con un cartón. Estaba todo sucio, todo croto” pero hoy “le doy gracias a Dios porque me levanto a las 5 de la mañana a orar y desde que Dios entró con el Espíritu Santo a mi corazón me hizo una nueva persona y me siento bien, me siento maravilloso”, admitió y expresó que “yo tengo 28 años, y desde que tenía 13 años había empezado en la mala vida porque a esa edad arranqué con el consumo, pero fui a la iglesia Universal que está en calle San Luis y los pastores brasileros me mostraron que existen razones para vivir, eso me hizo bien y ahora me levanto las 5 de la mañana. Un día dije basta, no puedo seguir así y Dios tocó mi corazón con el Espíritu Santo y me cambió la vida, él me sacó de ese pozo que estaba y hoy siento estar vivo”, admitió Maximiliano.














