En el peronismo creen que por ser un compañero la justicia no puede investigar casos de corrupción y afano. Creen que el ex gobernante o un ex legislado no tiene que ser investigado en caso de sospecha de que haya metido la mano en la lata, como es el caso del «gustavito» y de innumerables compañeros que, tras finalizar un mandato, está más sucios que una papa pero la justicia no los puede tocar, según la apreciación de los cumpa que defiende políticos más sucios que una papa.
Un caso emblemático, es el caso del fiscal Luciani, a saber: Las críticas contra el fiscal Diego Luciani, principalmente impulsadas por Cristina Kirchner y su defensa, se centraron en cuestionar la solidez de sus pruebas en la causa Vialidad, tildando la acusación de «floja de papeles» y de formar parte de una persecución política o lawfare. Desde el peronchismno se le acusa de realizar un «show mediático» con su alegato y de actuar con motivaciones políticas. eso demuestra que el gobernante peronista se puede afanar un país pero, ojo, la justicia no los puede tocar porque de lo contrario, la clásica de manual: «ES UNA PERSECUCIÓN POLÍTICA, ES UN INVENTO DE LA PRENSA, ES UN PRESO POLÍTICO, ES UNA CAUSA INVENTADA», es de manual, así defienden a los que están más sucios que una papa, por ahora, caso «gustavito».
AHORA EL FISCAL ARIAS ES EL MALO POR INVESTIGAR A «PAPAS SUCIAS»
Los argumentos de los defensores que se esconden detrás de un sello que no los representa, el del PJ, argumentan que: «El Partido Justicialista de Entre Ríos, ante el allanamiento dispuesto a pedido del fiscal Arias de la ciudad de Concordia, advertimos con profunda preocupación es la marcada intencionalidad con la que actúa el fiscal interviniente, quien, sin necesidad alguna, difunde una medida judicial con el evidente propósito de afectar la alta consideración pública de uno de los dirigentes más destacados del peronismo en los últimos veinte años. Observamos un ensañamiento que no puede ser ignorado, especialmente tratándose de una persona que vive en su casa de Concordia, recorre nuestras ciudades y está siempre dispuesto a brindar las explicaciones que se le requieran.
Siempre hemos sido respetuosos del curso de las investigaciones judiciales. Sin embargo, no podemos dejar de advertir el claro propósito de difusión innecesaria de una medida que, sin haberse aún finalizado y a poco de comenzar, ya ha sido ampliamente divulgada en medios de comunicación, sin considerar siquiera que en el domicilio allanado reside una madre a cargo de un hijo menor de edad.
Tampoco se ha tenido en cuenta que no existe imputación alguna sobre el exgobernador Gustavo Bordet, sino únicamente una investigación en curso, en la cual el actual diputado nacional ha estado siempre a disposición de la Justicia, colaborando plenamente y sin obstaculizar en modo alguno el proceso.
Resulta necesario que el fiscal interviniente actúe con prudencia, decoro y estricto apego a las normas procesales al momento de disponer medidas y, sobre todo, al momento de darles difusión pública. El uso mediático de este tipo de acciones no es casual, sino que responde a una conducta que debe ser corregida».
Queda claramente expresado por los defensores de papas sucias que: «ojito con meterse con el compañero, si afano, eso no importa pero el cumpa no se toca, ese es el claro mensaje de un grupete de corruptos, tanto o más que la bolsa de papas investigada por loa mugre que tiene encima.
















