Un local de venta de celulares fue visitado por los amigos de lo ajeno, en horas de la madrugada le rompieron la vidriera y se la vaciaron, le robaron una suma millonaria en teléfonos, pero lo más raro es que el local está sobre calle Entre Ríos, apenas a unos metros de la peatonal, zona donde debería estar fuertemente vigilada por la policía, nadie escuchó ni vio nada y del policía de facción en el lugar, no se sabe nada.

Entrevistada por cronistas de Ci, Luciana González, propietaria del local City Cell, ubicado en galería La Pituca, sobre calle Entre Ríos 535, detalló que: “rompieron la vidriera en mi comercio acá a un paso de peatonal, en la madrugada, a eso de las 4 de la madrugada, tipo entre 4 y 5 de la mañana y es raro que si rompieron la vidriera que es un blindex, el policía que tendría que haber estado cuidando acá en la zona, que no haya escuchado nada, a eso lo hablamos con el jefe de policía” no obstante “ellos quedaron de ver qué pasó con el servicio de ese horario que no estuvo, se ve que no escuchó o no estaba el policía porque son dos vidrios los que rompieron, el de vidriera, que es un vidrio grueso, es un blindex, y el otro el de la vitrina que contiene los teléfonos, todos los celulares, ese es otro vidrio más” o sea que “eso ocurrió en la madrugada y tendría que haberse escuchado el policía si estaba acá en la zona porque rompieron con algo contundente. Con una piedra no fue porque ahí adentro no había nada, o sea que no había piedra ni nada de eso” entonces creo que “el policía tendría que haber escuchado algo”, insistió la indignada propietaria.
“ESTAMOS INDEFENSOS ACÁ EN PLENO CENTRO”
Respecto del montó al que haciende la cantidad de celulares que le robaron, Luciana aseguró que: “lo que me robaron es una suma varias veces millonaria de atrapar al delincuente y la verdad es que no tengo esperanzas de recuperar nada porque lo veo en diferentes comercios que han robado” o sea “recuperar nunca se recupera nada, y a esos teléfonos los activan enseguida y funcionan porque son teléfonos que son nuevos y hay teléfonos usados que están liberados porque los vendemos liberados para que cualquier persona lo pueda usar con el chip de la empresa que tenga, ya sea Claro, o Personal”, comentó y agregó que “estamos indefensos acá en pleno centro y no me quiero imaginar las zonas más alejadas porque si me robaron en el microcentro, a pocos metros de la peatonal, ni me quiero imaginar en zonas más desprotegidas”, insistió la comerciante robada.
















