Así lo confirmó el Secretario general del Centro Empleados de Comercio de Concordia, Juan José Simonetti, y agregó que los trabajadores acudieron está mañana a sus respectivas sucursales y se encontraron con un escribano que no los dejó ingresar. Se trata del local mayorista, ubicado en Gregoria Pérez y Laprida, y el minorista de Sarmiento al 700. «No hubo previo aviso ni justificaciones», sostuvo el dirigente gremial y adelantó que desde la empresa se comprometieron «en principio» a pagar lo que corresponde a cada empleado.

De acuerdo a la información brindada por Juan José Simonetti, la mecánica de despido fue igual en ambas sucursales. A la hora del ingreso de los empleados se hizo presente un escribano y les comunicó del cierre. «Son 27 empleados en el caso del local mayorista de Gregoria Pérez y Laprida y 11 de Sarmiento al 700. 38 trabajadores en total, todos despedidos, sin previo aviso ni notificaciones,”, lamentó Simonetti.
Tras ello, confirmó que el acta presentada por el escribano dice que les van a pagar el 100 % de lo que les corresponde. “Yo no estoy en Concordia pero nuestro abogado está en el mayoristas hablando con el escribano y los empleados para informarse bien de los motivos y de como sigue esto”, agregó el Secretario del Centro Empleado de Comercio.
Y concluyó: “la información que tengo es que se van directamente Concordia. Realmente un golpe muy duro porque no teníamos ninguna información de que iban a levantar todo y se iban a ir. Quedan muchos trabajadores en la calle y eso es realmente muy duro para cada familia”.
Juan Pablo Milera, respositor de la sucursal de DIARCO de Sarmiento al 700, comentó que llegó está mañana a trabajar y fue sorprendido al igual que sus compañeros con la información de que había cerrado la sucursal mayorista. “Un rato más tarde vino el delegado y nos comentó que nosotros también estábamos despedidos, que la empresa cerraba y se iba de Concordia”, detalló.
Allí mismo, sostuvo que “esto se veía venir” y recordó que los empleados hablaban del tema entre ellos porque las ventas habían bajado muchísimo y estaban cerrando otras sucursales del país. “Yo soy solo y me las voy a arreglar, pero la mayoría de mis compañeros tiene familia y es terrible lo que están viviendo”, lamentó.
Por su parte, otro empleado de DIARCO pero de la sucursal mayorista de Gregoria Pérez y Laprida, comentó que hace 14 años forma parte de la empresa y remarcó “la caída estrepitosa” que venían teniendo desde principio de año, ante la competencia que hubo con otras cadenas y los aumentos del alquileres, entre otros factores. “Esto era algo que más o menos ya sabíamos que podía pasar”, coincidió.
Tras ello, afirmó que “a primera hora se hizo presente el gerente general de ventas de todas las sucursales y fue él quien, junto al escribano, nos notificaron del cierre de las sucursales”.
Por ultimo, y en cuanto al pago de indemnizaciones, el trabajador adelantó que fueron asesorados por el abogado del sindicato y “en teoría, está todo encaminado como para que cobremos el 100% de lo que nos corresponde”.
El mayorista de Diarco desembarcó en Concordia hace más de 14 años, pero la sucursal de Sarmiento entre Vélez Sarsfield y Urdinarrain inauguró hace menos de dos. En la mañana de este jueves, a un mes de las fiestas de fin de año, la firma decidió cerrar ambos locales y despedir a sus casi 40 empleados.
Sin embargo, los trabajadores de Concordia no fueron los únicos afectados por esta situación: según registró DIARIOJUNIO, una sucursal de Corrientes bajó las persianas en agosto de este año y dejó a 60 empleados en la calle, otros 55 fueron desvinculados en mayo de las sucursales de Berazategui y Lanús, provincia de Buenos Aires, y el más reciente, hace apenas 4 días, en la ciudad de Roque Sáenz Peña (Chaco), con 30 trabajadores despedidos.
















