La entidad ya retiró parte de la infraestructura de su predio ante los pronósticos de una posible inundación, por lo que, se valúan alternativas para sostener las actividades durante el verano.
La situación del río mantiene en alerta a distintas instituciones que cuentan con infraestructura en zonas potencialmente afectadas. En ese contexto, el Centro de Empleados de Comercio debió desarmar parte de las instalaciones de su colonia de vacaciones ante una posible creciente y mantiene en suspenso la planificación de la próxima temporada.
Juan José Simonetti explicó que a raíz del pronóstico de una “inundación muy grande”, desde el CEC debieron tomar acciones al respecto, porque “nosotros tenemos toda una infraestructura” allí y, el agua “nos podría dañar muchas cosas”.
El dirigente detalló que “tuvimos que retirar todo lo que es la parte de vidrio, todas las aberturas, que obviamente si el agua viene va a romper esa estructura. También tuvimos que desarmar, por ejemplo, el tema de la pileta de natación, todo lo que son las bombas, todo el sector de las instalaciones eléctricas”.
Simonetti precisó que “igual que toda la parte de los salones, todo lo que es la planta baja está desarmado y armar eso lleva un montón de tiempo”. De esta manera, buena parte de los elementos que habitualmente forman parte de las actividades de verano fueron retirados preventivamente ante la posibilidad de que el agua alcance el predio.
El representante del Centro de Empleados de Comercio sostuvo que “si armamos y viene el agua, va a romper esa estructura y obviamente hoy es muy caro reponer”. Por ese motivo, la institución decidió esperar la evolución de los pronósticos antes de volver a instalar los elementos que fueron desmontados.
Simonetti remarcó que, por el momento, “vamos a ir viendo la información y, de acuerdo a eso, vamos a actuar”. La decisión se encuentra vinculada directamente con la evolución de la situación del río y con las próximas comunicaciones respecto del posible escenario de inundación.
El predio representa un espacio de encuentro para los trabajadores mercantiles y sus familias durante la temporada estival. Simonetti señaló que “es un lugar donde se ha hecho una inversión muy importante, ha quedado muy lindo y es un punto de encuentro para la familia mercantil durante el verano”.
Ante la posibilidad de que las instalaciones no puedan utilizarse, el dirigente indicó que “nosotros estamos viendo de qué manera podemos ver las actividades que se desarrollaron ahí, ver en dónde las podemos hacer”. De esta forma, la entidad analiza alternativas para mantener parte de la propuesta de la colonia y las actividades previstas durante el verano.
Simonetti aclaró que “en este momento, la situación es esa”. Al mismo tiempo, dejó abierta la posibilidad de volver a poner en funcionamiento las instalaciones si las condiciones cambian y los pronósticos permiten avanzar con la temporada. Mientras tanto, desde el Centro de Empleados de Comercio aguardan nueva información sobre la evolución del río para definir cómo continuará la planificación de la colonia de vacaciones.















