La empresa familiar, Pastelera “Hecho con Amor”, realizó la entrega de certificados a las alumnas de repostaría básica y se informó ante estas páginas que ya se completó el cupo para la siguiente instancia.
En este sentido, cronistas de este diario, entrevistaron a Lorenzo Paniagua y Vanesa Díaz, quienes son los responsables de la pastelera y brindan cursos de repostería básica para mujeres. “Nosotros somos de la pastelería “Hecho con Amor” y en el día de hoy (por ayer) estamos entregando un certificado a las egresadas de repostería básica de esta empresa familiar comandada por mi señora y quien les habla con el fin de contribuir con nuestros conocimientos al futuro de las chicas emprendedoras en este rubro de repostería y alimentos salados” ´por lo que “esta es una herramienta laboral muy demandada en esto días” y más aún “en esta época del año para nosotros son las más fuertes se podría decir” porque tenemos “fiestas de despedida de año, recepciones, colaciones, cumpleaños, fiesta de 15” y múltiples eventos “que a la hora de tomar al personal, uno mira los cursos que tienen realizados y es por eso que es muy importante este tipo de jornadas, además la posibilidad de que nazcan emprendedoras independientes y con estas herramientas básicas se introduzcan en el rubro de la repostería”, argumentó Lorenzo Paniagua.
“MADRES Y BUSCAN SALIR ADELANTE”
Del mismo modo, emitió unas palabras Vanesa Díaz, instructora del curso. “Hoy están egresando aproximadamente 30 chicas, quienes día a día demostraron constancia, capacidad de aprendizaje, disciplina, innovación y creatividad” por lo tanto “ellas finalizan esta etapa que no termina en el día de hoy, sino que la mayoría continuará con el siguiente nivel de este amor al arte pastelero” donde hay “preparaciones para todo público y siempre digo que para gusto habrá colores, en este rubro es igual y estas chicas hoy tienen en sus manos un certificado que avala lo aprendido en este camino transitado” y la verdad “es que me emociona este tipo de premiaciones porque también estuve en su lugar, donde muchas son madres y buscan salir adelante con algo tan hermoso como es cocinar, es un arte que solo pocos sabrán entender porque culturalmente le fue impuesto a la mujer que cocine, y cuando estas mujeres lo eligen como profesión, a una que enseña le llena el corazón por querer aprender y me preguntan: vane ¿puedo hacer esto o lo otro?, ¿le agrego esto?, ¿Cómo quedará así?, es algo muy gratificante”, valoró Vanesa Díaz socia de la repostería “Hecho con Amor”.









