Brenda tiene 11 años, pasó a sexto grado de la Escuela N°4, Manuel José de Lavardén y es la abanderada del colegio. Brenda necesita una vivienda digna y ese es un reclamo que lleva años. Su padre (ya fallecido) había golpeado puertas, pero nunca recibió una respuesta. Ahora su madre es la que implora por una vivienda para que puedan vivir con dignidad y salir de una casilla cubierta de nylon negro, ella y su hija Brenda, una niña que su único sueño es poder estudiar y superarse.
En diálogo con cronistas de este medio, Elba Grandile Álvarez, madre de la jovencita abanderada, comentó que indignada que: “yo ya tengo miedo de hablar porque después vienen de la municipalidad y me retan, me dicen cosas porque lo único que hacemos es pedir por una vivienda digna”, expresó y recordó que “ustedes pueden ver que nosotros con mi marido, ya fallecido, alguna vez reclamamos ante este medio por las condiciones que estábamos viviendo pero hasta ahora nada cambió porque vivimos en las mismas condiciones, de baño tenemos un tacho y dodo se va por el fondo y cada vez que llueve eso vuelve para adentro de la casa”, lamentó la mujer.
En ese mismo sentido Elba contó que: “lamentablemente los políticos piensa que yo los llamo a ustedes (por este medio) y la verdad es que hasta tengo miedo de hablar porque después me retan”, lamentó y rezongó que “el otro día, el día de la tormenta, los municipales me instalaron una casilla de madera si apuntalar y cuando se venía la tormenta me decían que me metiera adentro de la casilla con mi hija, menos mal que no nos quedamos adentro porque la casilla se desplomó y los vecinos vinieron corriendo pensando que nosotras estábamos aplastadas adentro. Los vecinos no podían creer cómo los municipales habían dejado la casilla en esas condiciones”, lamentó Elba.









