Un comerciante, gracias a Dios, estaba en el momento oportuno en que una criatura de algo más de un año se había ahogado con un caramelo cunado sus padres circulaban por una esquina céntrica de Concordia, detuvieron el vehículo para pedir ayuda cuando el niño inconsciente, y sin dudar un segundo, el comerciante le aplicó la maniobra de Heimlich y logró que el menor expulsara el caramelo.

En diálogo con el periodista Mario Yrigoy, Camilo Monzón, comerciante del centro de la ciudad contó que “el lunes a eso de las diez de la noche, salíamos con mi señora del negocio en Peatonal Entre Ríos y Bernardo de Yrigoyen, frente al Banco y vimos unos papás desesperados con un bebé que se le estaba ahogando con un caramelo y rápidamente me acerqué a ellos corriendo y le brindé mi ayuda y empezamos a hacer un desahogo que es una maniobra de Heimlich” por lo cual “estuvimos ahí unos 5 minutos haciendo la maniobra con el bebé y con los papás desesperados porque estaban preocupados por su bebé y en ese momento se bajó rápidamente de un auto una señora para colaborar en el momento que yo empecé a auxiliarlo” con lo cual “yo tomé al bebé y le empecé a hacer la maniobra de Heimlich y en ese momento vino mucha gente y empezaron a llamar enseguida a la policía mientras estuvimos unos 5 minutos haciéndole la maniobra al bebé que no tendría 2 años”, comentó Camilo.

Posteriormente, el comerciante citó que: “el chiquito estaba ahogado con algo tan simple como un caramelo y los papás estaban desesperados, fue una situación espantosa y horrible para todos, porque fue algo muy duro” no obstante “yo y la señora que estuvimos ahí colaborando, la verdad es que a ella no la conozco porque la conozco se bajó de un auto y me ayudó y la verdad es que estamos más que contento de poder haber servido y luego de unos 5 minutos llegó un patrullero, se sube la mamá al patrullero, subimos el bebé y ahí se larga el llanto el bebé y por suerte fue efectiva la maniobra que hicimos porque de lo contrarios, tal vez no aguantaba”, supuso y agregó que “seguimos el patrullero con mi señora hasta el hospital Felipe Heras y nos quedamos ahí hasta que poder ver al bebé, pero no tuvimos oportunidad de hablar con los papás, pero lo vimos al bebé, lo vimos bien al chiquito y la verdad que nos puso muy contento verlo bien”, celebró suspirando el comerciante.














