A los delincuentes no los frena ni el fuerte sol ni el intenso calor porque a plena siesta, salen a delinquir buscando más que nada presas que no opongan tanta resistencia como podrían ser las mujeres ante un violento ataque de estas miserables pirañas que recorren las calles aprovechando la poca vigilancia policial.
MAL DÍA PARA ROBAR
Ayer, alrededor de las cuatro de la tarde, Estela (la joven de la foto), una mujer que caminaba por calle Souza Reilly casi Brown (barrio Victorino Simón) en dirección su casa luego de una extenuante jornada de laboral, fue sorprendida por dos motochorros en esa intersección, uno de ellos se bajó del rodado y comenzó a tironearla de la correa de la cartera a la indefensa mujer que solo atinó a gritar lo más fuerte que pudo; el delincuente la arrastró a Estela tratando de despojarla de la cartera, pero Estela, lejos de aflojar, más se aferró a su cartera y a gritar más fuerte aún, los desesperados gritos de la mujer fueron escuchados por un grupo de muchachones que se estaban refrescando con una manguera en el patio del frente de una casa a escasos metros del asalto, en eso los muchachones vieron a la mujer en el suelo recibiendo golpes y no dudaron en ofrecer sus manos para socorrer a Estela y le propinaron una correctiva golpiza al delincuente y lo retuvieron contra el suelo hasta que llegó la policía y se lo llevó para ponerlo tras las rejas.
ME SORPRENDIERON DE ATRÁS
Presa de una crisis de nervios, Estela tuvo unos minutos para dialogar con cronistas de CABLEINFORMACION: “yo iba caminando al rayo del sol y no veía las horas de llegar a mi casa que queda a unas cinco cuadras de acá (dijo señalando el lugar del hecho) y me sorprendieron de atrás, era un motochorro que me quería sacar la cartera mientras el otro estaba en una moto negra y tenía un arma en la mano” y lo único que yo atiné “fue a gritar y pedía que llamen a la policía mientras el motochorro me arrastraba y me golpeaba para sacarme la cartera, pero yo lejos de soltarla, más la abracé con fuerza” y en eso veo que había mucha gente y me pude levantar y al motochorro lo tenían entre varios en el piso hasta que llegó la policía”, relató Estela, para cerrar comentando que: “luego la policía me llevó en un patrullero para que yo radicara la denuncia”, recordó y acotó que “dicen que el delincuente no es del barrio, dicen que es de la zona de La Pampa y Gregoria Pérez”, dijo la joven mientras se reponía del mal momento.
















