La inflación volvió a acelerarse en noviembre y alcanzó el 2,5 %, según informó este jueves el Indec al publicar el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Con este registro, la variación interanual llega al 31,4 %, mientras que el acumulado en lo que va de 2025 suma 27,9 %. El dato coincide con los cálculos de la mayoría de las consultoras privadas —que anticipaban un 2,5 %— y quedó por encima del 2,3 % estimado por el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central.
La división con mayor aumento fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que subió 3,4 %. Luego se ubicaron Transporte (3 %), Alimentos y bebidas no alcohólicas (2,8 %), Comunicación (2,7 %) y Bienes y servicios diversos (2,5 %). En contraste, Prendas de vestir y calzado registró el incremento más bajo, con apenas 0,5 %. También aumentaron por debajo del índice general Equipamiento del hogar (1,1 %), Bebidas alcohólicas y tabaco (1,2 %), Salud y Educación (2,2 %), Recreación y cultura (2,4 %) y Restaurantes y comidas fuera del hogar (2,5 %). La división con mayor incidencia en la medición regional fue Alimentos y bebidas no alcohólicas.
En paralelo, la inflación de noviembre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue del 2,4 %, con un acumulado anual del 28,3 %. Entre los rubros que más aumentaron se destacan Recreación y cultura (4 %), Transporte (2,9 %), Restaurantes y hoteles (2,7 %), Vivienda (2,5 %) y Alimentos y bebidas (2,2 %). Dentro de este último rubro sobresalieron los incrementos en Carnes y derivados (4,5 %), Frutas (6,8 %) y Pan y cereales (2 %). La Ciudad utiliza una canasta más actualizada que pondera más los servicios, lo que explica que su inflación anual supere por más de 25 puntos a la nacional desde diciembre de 2023.
La evolución del IPC impacta directamente en la actualización de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT), indicadores utilizados para medir indigencia y pobreza según los ingresos de los hogares. En noviembre, un adulto necesitó $406.903 para no ser pobre; un hogar de tres integrantes, $1.000.980; uno de cuatro, $1.257.329; y uno de cinco, $1.322.433. Para no caer en la indigencia, el ingreso mínimo para un adulto fue de $183.289. Ninguna de estas cifras incluye el costo del alquiler, a pesar de que un tercio de las familias no es propietaria, según el Censo 2022. El último índice disponible ubica la pobreza en 31,6 % de la población.
Desde diciembre de 2023, se observa además una particularidad: mientras el gasto de los hogares en servicios aumentó fuertemente, el IPC continúa ponderando de manera más pesada a los alimentos, debido a que aún se utiliza la canasta construida en 2004/05. Esta desactualización produce una brecha con el cálculo de CABA, que emplea una canasta renovada basada en la Encuesta Permanente de Hogares 2017/18. El Indec ya confirmó que actualizará su metodología en 2026.
Si bien la inflación se encuentra muy por debajo de los niveles críticos de un año atrás, los ingresos reales no lograron acompañar la evolución de los precios. La caída del consumo masivo registrada en la mayoría de los meses del actual mandato confirma que, pese a la desaceleración inflacionaria, la recuperación del poder adquisitivo sigue siendo el principal desafío económico.
















