El papa Francisco se metió en la campaña
Es curioso que la Iglesia, o un sector de la misma, tome posición tan firmemente contra un candidato en un momento electoral.
Están pasando cosas inusuales en la Argentina. Como todos sabemos, todos los días hay algo que puede parecer que no ocurría en mucho tiempo, si es que no parece insólito porque parece que su santidad ahora no ve pobres en Argentina. En el gobierno anterior andaba con un bidón de nafta prendiendo fuego el pías, ahora no ven el rostro de la pobreza…hipócritas…
Hoy, sucedió uno de esos hechos: una misa organizada por los denominados curas villeros, el movimiento de la pastoral de párrocos destinados a los barrios más humildes. Presidida por el obispo encargado de esa pastoral, monseñor Gustavo Carrara, predica el padre Pepe Di Paola. ¿Para qué? Varias cosas: primero, desagraviar al papa Francisco por dichos de Milei, pero por dichos que pronunció en los años 2017 y 2018, cuando Milei habló de que el papa era “el maligno” que distribuía el comunismo a través de la Tierra.
Los curas rescatan esa frase para hablar de otros temas, para poner en discusión algunas afirmaciones que dice Milei ahora, por ejemplo, que la justicia social es un delito. Es curioso el enfrentamiento, es curioso que la Iglesia o un sector tome posición tan firmemente en una campaña electoral contra un candidato, con nombre y apellido, en una misa.
Está visto que un sector de la Iglesia muy ligado al papa -es más, uno se pregunta si el papa no habrá dado un visto bueno a este pronunciamiento- que irrumpe en la campaña no solamente para desagraviar a Francisco, sino también, para abrir una discusión que, hasta ahora, el kirchnerismo no ha abierto sobre las afirmaciones de Milei respecto, sobre todo, a la política social con la que están tan identificados estos sacerdotes







