
«La noche del 30 de diciembre de 1972, Ventura Maceiras se encontraba tomando mate junto a su humilde vivienda rural, en Tres Arroyos, Argentina, cuando su radio comenzó a fallar. Poco después escuchó un zumbido parecido al de un enjambre de abejas y observó un enorme objeto luminoso suspendido sobre los eucaliptos. Según su testimonio, la nave tenía grandes ventanales, emitía chispas y en su interior había numerosos instrumentos. Cuando el objeto se inclinó hacia él, alcanzó a distinguir a dos figuras altas, vestidas con trajes y escafandras, que parecían observarlo desde el interior. A pesar del desconcierto, Maceiras levantó su mate y les gritó: ¿Querés un mate, hermano?

El encuentro habría durado apenas unos segundos. Maceiras aseguró que el objeto lanzó un intenso destello antes de alejarse, dejando un olor parecido al azufre. También afirmó que, horas después, comenzó a sufrir malestares físicos y que sus animales presentaron extrañas lesiones. Pero la historia no terminó ahí: meses más tarde aseguró haberse encontrado con uno de los tripulantes, quien se habría identificado como Arnoil y dicho que provenía de un planeta llamado Prunio. Su historia fue difundida por periódicos e investigadores de la época, aunque nunca se demostró que hubiera tenido contacto con seres extraterrestres.» ( Las imágenes de las Naves, son ilustrativas, ya que no hay fotografías en esta historia, sólo el testimonio del testigo).













