Silvia es una madre desesperada que golpea puertas desde hace años tratando de conseguir ayuda para sacar a su hijo de las adicciones. Silvia recurrió ante cronistas de El Sol-Tele5 para hacer visible su drama y denunciar públicamente que: “en Benito Legerén hay más de 200 tranzas que venden y la policía lo sabe, pero no hace nada”.
Ante cronistas de cableinformación, Silvia Tigua contó el drama que está viviendo. “Soy la mamá de Pablo Massetto, el chico con adicciones que la policía lo torturó anoche (por el miércoles), Pablo me sacó la billetera y su hermano le pegó y si yo no llegaba a tiempo no sé lo que hubiese pasado”, admitió y recordó que “Pablo estuvo internado en Salud Mental y ahí me dicen que Pablo está bien, que él está bien y le dieron el alta a él solo porque nadie lo retiró, le dieron la medicación a él y yo creo que a un chico enfermo no se le puede dar el alta si no tiene un tutor y menos darle la medicación y por esto que les cuento, yo quise hablar con el director del hospital Felipe Heras, pero no me atendió” no obstante “quise hablar con la abogada Mariana Pinedo y tampoco me atendió, pero luego me atendió otro abogado nuevo que no sé cómo es el nombre y me dijo una sarta de cosas que no tienen ni pie ni cabeza”, lamentó Silvia, al tiempo que se preguntó “¿dónde están los Derechos Humanos, dónde está la justicia, dónde está la Salud?”.
Acto seguido, la desesperada madre de Pablo prosiguió: “yo con mi caso vengo peleando esto desde hace 7 años, vengo pidiendo la internación involuntaria de mi hijo. Intervino el Copnaf por mis otros nenes, a él (Pablo) le dieron una restricción de mi casa, pero como mamá, cómo lo voy a dejar en la calle en la situación que está Pablo porque él está enfermo y quienes atienden eso lo saben, pero nadie lo quiere entender, ni Salud Mental, ni los jueces ni los fiscales, todos se hacen los desentendidos”, rezongó y recordó que “cuando la policía torturó a Pablo, la fiscal Mondragón estaba investigando el caso y la sacaron del caso. Ella misma (la fiscal) me lo dijo, entonces me pueden decir qué está pasando y porque están encubriendo”, se preguntó.
Posteriormente, Silvia denunció que: “acá en Benito Legerén hay más de 200 tranzas que venden y la policía lo sabe, pero no hace nada, mientras tanto yo como mamá, pero la sigo luchando y ahora con los vecinos de Benito Legerén estamos todos firmando un petitorio para que Pablo sea internado involuntariamente. A Pablo lo tengo encerrado bajo llave con medicación porque si no, él necesita consumir y todos saben que la droga mata, que la droga destruye todo y todos lo sabemos y mi hijo Pablo tiene que ser internado en un centro de rehabilitación, pero nadie me quiere dar una firma para internar a Pablo involuntariamente”, lamento la desesperada madre que hace lo imposible para sacarlo de ese mundo.








