UNA PELEA AL BORDE DEL NOCAUT PERO LA DEFINICIÓN FUE POR DESICIÓN DEL JUEZ GUSTAVITO
Asegura Armando Gay y Ángel Giano mantuvieron una discusión a los gritos y piñas que volaron durante la tradicional cena de los jueves del PJ de Concordia y que Gustavo Bordet debió intervenir para evitar un nocaut. No hubo, hasta el momento, confirmación pública de los protagonistas. El episodio se inscribe en una disputa política que viene de lejos y que vuelve a poner en discusión quién conduce al peronismo local.
La política también se cuenta con silencios. Con una silla elegida a propósito, un saludo que no llega o una mirada lanzada desde la otra punta de un salón. El jueves 27 de agosto dejó en Concordia dos escenas distintas de una misma interna: por la tarde, distancia contenida; por la noche, según una versión publicada por un medio local, reproches a viva voz.
La primera postal se produjo en la Facultad de Ciencias de la Administración de la UNER, durante la Jornada de Desarrollo Territorial. La actividad —anunciada oficialmente por la universidad— reunió a dirigentes, funcionarios e intendentes alrededor de una conferencia del especialista Daniel Cravacuore.
En ese auditorio, Armando Gay ocupó las primeras filas junto a referentes de su espacio. Ángel Giano y dirigentes cercanos se ubicaron más atrás. Quienes siguieron la actividad describieron un clima frío: sin saludos, sin acercamientos y con movimientos medidos. No hubo una discusión pública. Tampoco hizo falta para que la distancia quedara a la vista.
De la tensión silenciosa a los gritos
Horas después, durante la habitual cena de los jueves en el PJ concordiense, la tensión habría estallado. Gay y Giano mantuvieron un fuerte cruce verbal, con insultos, acusaciones y amenazas y piñas que volaron. El mismo medio sostuvo que Gustavo Bordet y otros presentes debieron sujetarlos para evitar una agresión física.
La versión atribuye frases muy duras a los dos dirigentes. La Caldera decidió no reproducirlas como hechos porque no fueron confirmadas públicamente por sus protagonistas ni cuentan, hasta ahora, con una segunda fuente independiente.
Lo verificable es más acotado: existe una publicación que relata el enfrentamiento; no hay registro audiovisual conocido ni declaraciones públicas de Gay, Giano o Bordet que confirmen sus detalles.
También habrían participado de la mesa Pablo Bovino, Martín Santana y Marcelo Cresto. Según la misma versión, Bovino buscó hacer valer su voz luego del momento de mayor tensión, mientras Santana y Cresto observaron el episodio desde una posición más expectante. Aldo Álvarez no habría sido invitado. Estas presencias y ausencias también requieren confirmación directa.
Una pelea que empezó en 2023
La rivalidad entre Gay y Giano no nació en esa cena. En 2023 protagonizaron una de las internas más ajustadas de la historia reciente del peronismo concordiense. Tras el escrutinio definitivo y la apertura de una urna, Gay quedó como ganador por apenas 12 votos. Giano reconoció entonces el resultado y llamó a respetar la decisión popular.
Tres años después, aquella diferencia mínima sigue funcionando como antecedente inevitable. La derrota del PJ en Concordia, la pérdida del gobierno municipal y la discusión sobre el armado para 2027 volvieron a poner a los mismos nombres alrededor de la misma mesa.
Allí aparece la cuestión de fondo: no sólo quién será candidato, sino quién tendrá capacidad para ordenar al conjunto. Gay conserva volumen propio; Giano trabaja para sostener centralidad; el crestismo busca preservar estructura; Bordet continúa ocupando un lugar de árbitro y referencia. Otros sectores intentan crecer entre esos liderazgos, aunque todavía sin desplazar a quienes vienen conduciendo el peronismo local desde hace años.
Los mismos de siempre alrededor de la mesa
La escena resume la disputa: los mismos dirigentes, la misma mesa y una discusión cada vez más áspera sobre el tamaño político de cada sector.
El problema del PJ de Concordia no parece ser la falta de nombres, estructura o territorio. El problema es que sobran aspirantes a la cabecera y faltan acuerdos sobre el rumbo.
Por ahora, la tradicional cena de los jueves dejó de parecer un ámbito de camaradería. Se convirtió en el termómetro de una interna que ya comenzó, aunque las elecciones todavía estén lejos. (FUENTE: LA CALDERA)



















