Este domingo 4 de enero de 2026, en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV manifestó su preocupación por la situación que atraviesa Venezuela pero nunca se refirió a las atrocidades, asesinatos, torturas y desaparición de los detenidos. Tampoco dijo nada de los 11 millones de venezolanos que tuvieron que salir corriendo con lo puesto porque le zumbaban las balas de maduro en sus cabezas, de eso nada dijo el Papa.
León XIV remarcó la importancia de garantizar la soberanía nacional, el respeto al Estado de derecho establecido en la Constitución y la vigencia plena de los derechos humanos y civiles para toda la población, que raro que el Papa jamás se refirió al Estado de derecho establecido en la Constitución de Venezuela y la vigencia de los derechos humanos a sabiendas que hay miles de denuncias de personas desaparecidas, de torturas y asesinatos contra miles de ciudadanos de los cuales nunca se volvió a saber de ellos, pero de eso, el Sumo Pontífice «no sabe no contesta».
Luego el Papa invitó a los fieles a mantener la fe en Dios como fuente de paz y a continuar rezando y siendo solidarios con los pueblos que sufren a causa de los conflictos armados en distintas regiones del mundo, pero nunca le pidió a Putin que desista de la carnicería que provocó en Ucrania con su invasión.
















