- Publicidad -
En una noche para el olvido, Boca otra vez sumó otro capítulo negro en La Bombonera: fue derrota 1-0 y deberá jugar la Copa Sudamericana.
Este Boca Juniors de Claudio Úbeda tuvo un recorrido insólito desde el comienzo de la Libertadores a este final de eliminación en primera ronda: pasó de los mejores picos de rendimiento a la decepción total en un puñado de semanas. Anoche, cayó derrotado ante Universidad Católica y dijo adiós a la gran obsesión xeneize.
El primer tiempo fue una continuidad de los últimos tiempos: malas decisiones, escasa precisión en los metros y finales y un puñado de situación, más por errores ajenos que por méritos propios. Encima, en la primera que aceleró el rival, llegó el 1-0 a través de un remate de Montes.
- Publicidad -
Boca fue incapaz
Encima, como en el anterior encuentro frente a Cruzeiro, una clara falta dentro del área chilena sobre Zeballos no fue juzgada como tal por el árbitro colombiano Wilmar Roldán y el VAR no llamó. Curiosidades de una noche donde nada fue a pedir del equipo argentino.
Con la apertura del marcador, Boca se perdió en sus propias debilidades. Paredes no consiguió socios para la creación, Aranda y Zeballos no desequilibraron y Giménez hizo extrañar horrores a los lesionados Merentiel y Bareiro.
Universidad Católica, bien plantado en el campo de juego, con mucho orden para defender ante la tenencia que exhibió el local, supo cómo preocupar desde rápidas transiciones, a espaldas de Blanco y Braida, los laterales xeneizes. Apenas Delgado destacó en el local, por su espíritu guerrero y decidido a pelear cada centímetro del campo de juego. Demasiado poco para la obligación de un triunfo que lo enviara sin escalas a la instancia de octavos de final.

Lo buscó y no lo encontró
En el complemento, Boca decidió dar un paso al frente y arriesgó. Se plantó en campo rival, intentó ser prolijo con el balón y busco hacer amplio el campo de juego. Sin embargo, volvió a mostrarse carente de creatividad, no fue preciso en los metros finales y abusó de los lanzamientos para un Giménez que tuvo una floja noche. Ni siquiera en el mano a mano logró imponer condiciones. Zeballos, en lo que pudo ser su última noche en Boca, despilfarró alguna que otra chance para igualar.
Los minutos finales se consumieron con un Boca carente de ideas para lastimar y se despidió de la presente edición de la Copa Libertadores.Para varios, incluido el entrenador, parece el final de un ciclo que anunciaba mejores perspectivas y terminó consumido por las viejas nubes negras de los últimos años.
- Publicidad -














